Almas Afines - Almas gemelas

«Almas Afines» —que significa «almas gemelas»— fue un encuentro de prácticas creativas, amistades e intercambio cultural compartido, celebrado durante cinco días en el corazón de la Ciudad de México.

Presentado por COPERARI en Dolores 54, el proyecto reunió a artistas, creadores, músicos, chefs y colaboradores de Oaxaca, Nueva Zelanda y otros lugares, abarcando ámbitos como los textiles, la pintura, la escultura, la fabricación de velas ceremoniales, la gastronomía, el mezcal, el cacao y el sonido.

A lo largo del encuentro, las alfombras de COPERARI se transformaron al mismo tiempo que el propio espacio: pasaron de ser telón de fondo de la galería a pista de baile, a gran salón de banquetes y, finalmente, a un tranquilo santuario de meditación. Basadas en pinturas originales de la artista neozelandesa Jodi Clark y cobrando vida gracias a la colaboración con artesanos del tejido y textiles de Oaxaca y la India, las piezas aportaron calidez, textura y personalidad a cada momento de la evolución del proyecto.

Fue increíble ver cómo las alfombras cobraban vida en la atmósfera y la energía de «Almas Afines», dotando al espacio de un sentido de arraigo a través de la conversación, la música, las comidas compartidas, los rituales y la narración de historias. A lo largo de la semana, el encuentro se desarrolló con íntimas veladas de jazz y sesiones de vinilos, un banquete tradicional zapoteco preparado por Evangelina Aquino Luis, catas de mezcal y cacao, y una meditación de clausura con cacao y sonido.

Junto a las obras textiles se expusieron creaciones de Jorge González Velázquez, Eliza Donald y Doña Viviana Alavéz, de Casa Viviana, cuyas prácticas aportaron cada una su propio espíritu y presencia distintivos a la experiencia.

En esencia, «Almas Afines» no fue tanto un evento aislado como la creación de un espacio para la conexión, en el que se valoró el proceso pausado, la colaboración y las personas y prácticas que siguen dando forma a COPERARI, tanto a nivel creativo como personal.

Para nosotros, estas piezas son obras de arte pensadas para convivir con ellas, acumulando recuerdos a tu lado, compartidas en momentos significativos y transmitidas de generación en generación.

El proyecto reflejó el espíritu de «cooperari» —colaborar— y nuestro compromiso constante con la comunidad, el intercambio cultural y la práctica creativa reflexiva más allá de las fronteras.